martes, 13 de septiembre de 2011

Día Cero

He despertado al atardecer. Una pequeña escotilla me deja ver un tenue reflejo solar  entre las densas nubes. La escotilla esta sellada por barrotes gruesos y permite que el aire frió se cuele entre ellos. Fue el viento el que me despertó.

No se quien soy, ni que hago aquí, en un oscuro sótano de paredes de ladrillo antiquísimas. Deben ser del siglo XX. Mis piernas no me responden, tampoco el brazo izquierdo, en general el cuerpo entero, tan solo mi cabeza y la mano derecha en forma errática.

No recuerdo nada. He atinado a sacar un cuaderno de la mochila que tengo a mi costado. Solo distingo formulas, pequeñas notas, pero nada más. Tengo miedo. Me he puesto a escribir por impulso, para que sepan que estuve aquí, para tratar de recordar quien soy. ¿Porque me ha pasado esto?

Todo oscurece, ya casi no veo. El frío es intenso. No quiero morir. Ayúdenme.

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